domingo, 25 de octubre de 2009

¿Por qué “rayos” no sabemos…?

¿Por qué “rayos” no sabemos…?


"Limitar los conocimientos científicos
a un reducido número de personas
debilita el espíritu filosófico de un
pueblo y conduce a su debilidad espiritual."

A. EINSTEIN


Por Ricardo López Rende.

Hace algunos días, el Diario RÍO NEGRO, publicó una durísima crítica sobre el film "Que rayos sabemos". BNyT, ha publicado un artículo sobre dicho film hace algún tiempo también, que los lectores pueden leer en el siguiente link: "Que Rayos sabemos?" El autor del presente artículo, analiza los motivos por el cual, si el film está tan errado según lo dice la mencionada crítica, tiene tanto éxito entre las personas. Se pregunta, como un lego mas en temas tecnológicos, si los científicos no deberían "bajar" un tanto su lenguaje y explicar en forma sencilla a quienes les interesa, como funciona la tecnología que nos rodea y que utilizamos a diario. Peor aun, cuando se trata de "física quántica", tema sobre el que versa el film en mencionado. Para el debate.


En la actualidad, en lugar de usar el método de barrido entrelazado algunos equipos utilizan un barrido progresivo o no-entrelazado donde los campos (líneas pares y nones) son combinados y reproducidos al mismo tiempo en su propia secuencia.”

Esta pequeña frase describe sucintamente como funciona el televisor que a diario miramos en nuestro hogar. Si Ud no es profesional electrónico o de la ingeniería del área, seguramente le habrá costado comprender lo que significa dicha oración, tal cual me ha ocurrido a mi. Bah, la verdad es que no solo no la comprendo, ni siquiera entiendo el significado dentro de la electrónica, de las palabras “barrido”, “no-entrelazado”, “pares y nones”… Habitualmente utilizo esos vocablos en otras áreas de la expresión cotidiana.

En consecuencia, me atrevo a decir que vivimos en un mundo que –para la mayoría de las personas- no comprendemos como funciona.

¿Alguien, no siendo técnico en la materia podría explicarme como funciona el teléfono, los celulares, la televisión hogareña por satélite, el Internet, que es el “plasma”, el “cristal liquido”, los mensajes entre celulares y a teléfonos fijos que luego deletrea una computadora..? Y ni hablar de un reactor nuclear o del ahora tan mentado “enriquecimiento de uranio”, que parece nos va a llevar a una hecatombe nuclear sin haber comprendido que cosa era. Sin embargo, estos y otros artefactos electrónicos y de gran tecnología, nos rodean a diario. Sabemos en general, “que hacen” y para “que sirven”. Pero estamos totalmente anulados si intentamos decir “como lo hacen”. Ni siquiera podemos explicar que pasa cuando un mail sale de nuestras PC. Sin embargo, el simple hecho de no saber como funcionan las cosas, no significa que muchos de nosotros no nos agradaría que alguien nos explicara estos temas, en términos y lenguajes sencillos.

“Hermes”, en la mitología griega significa “montón de piedras”. Pues no es eso sino, que “piedras entre las palabras” lo que contienen las explicaciones sobre cómo funcionan los artefactos tecnológicos. Los lenguajes “herméticos”, sin duda son los preferidos por los científicos. Que diría Ud si concurre a su médico y este le dice que sufre una espondilitis anquilopoyética. Se desmayaría del susto sin duda… Cuando se recuperara del vahído, se enteraría que tal término, solo significa “un dolor o inflamación en la columna”.

Ante este panorama, cabe preguntarse que deberíamos hacer quienes deseamos conocer, un poco al menos, sobre el funcionamiento de las cosas y que por hache o por be, no pudimos estudiar ingeniería nuclear, o física, o química o medicina, ó electrónica, o cualquier otra disciplina. Si lo hubiésemos hecho, seguramente habríamos obtenido un conocimiento más cabal de la materia, y juntamente con ello, un manejo esplendido de un lenguaje incomprensible para el resto de los pobres mortales.

Todo esta retahíla de argumentos y lamentaciones, viene a cuento por la dura critica que -seguramente con justa razón-, le hicieran al film “Que rayo sabemos”, film que se distribuye entre las gentes casi en secreto y con vergüenza, similar a como lo hacen los chinos comunistas con las películas pornográficas…

Y no me refiero a la estética del film, que puede ser bueno, malo o regular, sino a su contenido. La Física Quántica, excepto para los científicos, es prácticamente inentendible para los ignorantes en la materia. Sin embargo, es materia de films, libros (Por ej. “Rescate en el Tiempo”), y ni hablar en Internet. Coloque las dos palabrejas en un buscador de la red y obtendrá cientos de miles de paginas sobre el tema. El único motivo porque este DVD tiene un éxito en su distribución casi clandestina, es porque habla sobre la Física Quántica con un lenguaje accesible a todas las personas, y encima nos hace imaginar –los científicos tendrán la palabra final, claro está- que ésta especialidad de la Física cambiará nuestras vidas para siempre.

Es probable que la critica publicada días atrás en el Diario Rio Negro, sea fundada en el sentido de que el guión del film es totalmente ajeno a la realidad de dicha disciplina. Por el calibre intelectual de su autor, no cabrían dudas al respecto. Pero al menos hubo alguien en el mundo que trato de explicarnos en un leguaje abierto, coloquial y ameno de que se trata todo esto del mundo quántico. Si los científicos dejaran de expresarse como Hermes Trimegisto en “El Kybalion”, tal vez películas como “Que rayos sabemos” no se filmaran.

Pero la mayoría de ellos, (hay excepciones por supuesto como la de Isaac Asimov que fue un gran divulgador de la ciencia “traduciendo” sus maravillas al lenguaje diario) insiste en que la mayoría de la humanidad quede afuera de esas explicaciones, y nos limitemos a “disfrutar” de sus descubrimientos, pero de ninguna manera a interpretarlos.

Hubiese sido más que interesante que conjuntamente con la crítica a la película, se hubiese publicado un artículo sobre el tema, explicando certera y sencillamente que pasa con esta apasionante cuestión de la Física Quántica y no como parece que lo hizo el film, en forma tan desacertada.

El pueblo sigue queriendo saber de que se trata, y el mundo de la ciencia tiene la gran oportunidad de hacerlo, “bajando” a nuestro nivel y explicándonos las bases de cómo funciona la alta tecnología, con las palabras mas sencillas que ofrece nuestro amplio lenguaje español. Caso contrario, “Que rayos sabemos” seguirá siendo requerida cada vez más por las gentes comunes –a pesar de las criticas de los científicos- y continuaremos muriéndonos de miedo cuando el médico diga que padecemos de espondilitis anquilopoyética.


Ricardo López Rende

ricardolopezrende@yahoo.com.ar


Fuente: http://www.barilochenyt.com.ar/nosabemos.htm