miércoles, 28 de abril de 2010

Manual para fabricar profecías

Una Guía de Supervivencia para Profetas.
  1. Sé siempre vago en tus profecías. Evita fechas, nombres y lugares concretos. Practica sustituyendo lo específico, en la medida de lo posible, por iniciales, números, descripciones de lugar, posiciones de estrellas y planetas, y símbolos. Esto permitirá que tu profecía se interprete a posteriori, de forma que encaje en una serie de situaciones. También puedes alegar que la vaguedad fue intencionada para evitar algún tipo de persecución.
  2. Escribe tus profecías en verso o lenguaje poético. Esto aumentará el misticismo asociado con tus predicciones. Al mismo tiempo, la veguedad poética ayudará a que tus palabras estén sujetas a interpretación. Y además, si los lectores no "comprenden" lo que dices, siempre se podrá suponer que son incultos, ignorantes o idiotas.
  3. A ser posible, profetiza en un lenguaje extranjero. Mejor aún, utiliza un lenguaje muerto, como el Latín o el Hebreo antiguo. Si esto no es práctico, emplea muchos cultismos y términos técnicos que el lector medio no comprenda, de modo que se sienta estúpido. Intenta utilizar en todo momento palabras arcaicas o lenguaje ambigüo. Esto será de gran ayuda más tarde, ya que se podrá traducir el texto original con sutiles variaciones, de modo que encaje mejor con los hechos históricos reales.
  4. Utiliza papel y palabras en abundancia. Nunca profetices de forma sucinta. Usa siempre más palabras de las que necesites, tirando hacia lo excesivo. Incluye un montón de palabras, porque, cuantas más palabras tengas y más conjeturas hagas, más posibilidades habrá de que "aciertes" con alguna, lo cual se interpretará como que anunciaste un hecho real. Esto se asemeja a la técnica llamada "lectura en frío", empleada por los psíquicos modernos. Cuantas más cosas tires contra la pared, más se quedarán pegadas a ella. Los creyentes tienden a ignorar los fallos y concentrarse en los aciertos, con lo que el volumen te conviene. Un gran volumen de palabras también evita que aquellos con un simple interés casual estudien tu trabajo (por simple aburrimiento, casi siempre).
  5. Puede ser de utilidad utilizar palabras comunes de forma incorrecta, o redefinirlas para que signifiquen algo distinto. Esto os permitirá a ti y a tus seguidores burlaros de cualquier escéptico que más tarde analice una sola línea y demuestre su falsedad. Tan sólo tendrás que señalar que obviamente no ha leído el texto completo, o se habría dado cuenta de que estás redefiniendo y utilizando tales palabras de forma completamente novedosa.
  6. Si puedes permitírtelo, "predice" algo que, o ya ha sucedido, o es muy probable que suceda en un futuro inmediato. Mejor aún, afirma repetidamente que ya has predicho acontecimientos pasados, y exclama de viva voz que todo el mundo sabe que esto es cierto. Cambia sitios web o textos antiguos según lo necesites para demostrarlo.
  7. Créete lo que dices. La confianza es la clave del éxito, tanto para un profeta como para un lector en frío. Una de las más importantes directrices para los profetas es la utilización del "doble pensamiento" de tal manera que, mientras practiques estos engaños, tú mismo te vayas convenciendo de que tienes algún tipo de "don". De esta manera nunca podrán descubrirte, aunque estés borracho, delirando, o bajes la guardia de cualquier otra manera.
  8. Menciona siempre que la profecía no es una ciencia perfecta, y que seguro que habrá algún fallo de vez en cuando. Sé modesto acerca de tu talento. Actúa como si esto fuese perfectamente normal, y nadie debiera esperar otra cosa, dada la natualeza mística de tu don y del universo. Explica que, a causa de las dificultades del lenguaje y la comunicación, no siempre transmitirás el significado que tienes en mente. En estos casos, los lectores deberán esforzarse para ajustar la lectura al hecho real.
  9. Da siempre la impresión de que sabes más de lo que dices. Cuanto más místico y misterioso parezcas, más posibilidades tendrás de que la gente te crea.
  10. Si te critican, asegúrate de decir que tus críticos tienen "la mente cerrada". Señala que actúan como sabelotodos, pero que no lo saben todo.
  11. Si puedes, consigue que políticos o famosos respalden tus predicciones. Utilízalos agresivamente para mantener tu reputación. La aprobación de los famosos añade credibilidad.
Extracto de: http://www.sindioses.org/randi/randi20080307.html

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