domingo, 29 de noviembre de 2009

El mago manipulador

El mago manipulador

Hay un cuento oriental que habla de un mago muy rico que poseía muchas ovejas. Pero, al mismo tiempo, este mago era muy tacaño: no quería contratar pastores ni quería levantar una valla alrededor de los pastos donde sus ovejas pacían. Por lo tanto, las ovejas a menudo se internaban en el bosque, caían en barrancos, etc., y, sobre todo, se escapaban, pues sabían que el mago sólo quería su carne y su piel, y esto no les gustaba a las ovejas.

Al fin, el mago encontró el remedio. Hipnotizó a sus ovejas y les hizo creer, en primer lugar, que eran inmortales y que no recibirían ningún daño cuando fueran despellejadas; al contrario, que sería bueno para ellas e incluso agradable ; en segundo lugar, les hizo creer que el mago era un buen amo, que amaba tanto su rebaño que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa en el mundo por él; y, en tercer lugar, el mago hizo creer a su rebaño que si alguna cosa les fuera a suceder, no les sucedería entonces, y menos aún ese día, y por lo tanto no tenían necesidad de pensar en ello. Además, el mago convenció a su rebaño de que no eran ovejas; a algunas les hizo creer que eran leones, a otras que eran águilas, a otras que eran hombres y a otras que eran magos.

Después de lo cual, acabaron sus cuidados y preocupaciones por las ovejas. Jamás volvieron a escaparse sino que esperaban pacientemente la hora en que el mago necesitase su carne y sus pieles."

Gurdjieff - Fragmentos de una enseñanza desconocida, P.D. Ouspensky.