miércoles, 20 de octubre de 2010

El Canon de Morgan


El Canon de Morgan



Lloyd Morgan también estudiaba la conducta animal, pero su método era semi-experimental, bajo condiciones regularmente controladas; más que por sus descubrimientos se le conoce actualmente por sus contribuciones metodológicas (Marx y Hillix, 1976). Este método es más ampliamente explicado por Heidbreder (1979):

"Bajo la influencia de Lloyd Morgan, la psicologí¬a animal se sometía a la disciplina de la parquedad, y los investigadores pronto aprendieron a ser prudentes y a no atribuir ideas a los animales cada vez que fuese posible explicar su conducta en términos más simples. Además, poco satisfecho con el método anecdótico, Lloyd Morgan perfeccionó una forma de observación que se aproximaba al método experimental. Obligándolos a realizar pruebas o trabajos en situaciones especialmente preparadas, observaba cuidadosamente qué era, en realidad, lo que podían o no hacer los animales en esas condiciones particulares".

A fin de evitar que se siguiera antropomorfizando enunció una "ley de la parsimonia" conocida más bien como el canon de Lloyd Morgan, este dice así:

"En ningún caso podemos interpretar una acción como el resultado del ejercicio de una facultad psíquica superior, si puede interpretarse como el resultado de una acción psí-quica inferior en la escala psicológica (1894, citado en Boring, 1950)".

Así pues, Lloyd Morgan recomendaba cuidado en las inferencias hechas a partir de la conducta animal, tratando siempre de encontrar la explicación más simple al fenómeno observado, y otro contemporáneo de él, un biólogo alemán, respaldó su posición respecto al mismo problema.
Jacques Loeb propone una interpretación mecanicista de la conducta animal, al estudiar la conducta de ciertos tipos de comportamientos parecían "forzados", es decir, que un estímulo parecía que obligaba a la emisión de una respuesta como en el caso de las polillas en su movimiento hacia la luz, aún cuando sea esta una flama que las destruirá. Loeb llamó a estas conductas forzadas "tropismos", o movimientos forzados (Marx y Hillix, 1976).

En cierto sentido la teoría de Leob al ser tan mecanicista representa un regreso a Descartes, que hací¬a la postulación de que el cuerpo humano así¬ como los animales se comportaban como autómatas, aún cuando Loeb afirmó, que sólo los organismos inferiores se comportaban en base a los tropismos, mientras que los superiores tení¬an o manifestaban una memoria asociativa (conciencia), por lo que éstos últimos no eran autómatas. Esta definición de conciencia como "memoria asociativa" se prestaba a una interpretación ambigua; otro biólogo habrí¬a de refutarla más tarde.

Herbert Spencer Jennings estudiaba a los protozoarios pero desde un punto de vista psicológico, en sus resultados se demostraba que la conducta de éstos era susceptible de ser modificada, por lo que se infería alguna entidad psí¬quica que fuera la explicación de esa variabilidad y adaptación del comportamiento; la simple explicación que daba Loeb de los tropismos como reacciones físico-químicas no explicaba los descubrimientos de Jennings, que siguiendo los lineamientos de la psicología funcionalista que en aquel entonces ejercía mucha influencia, postuló una "conciencia" con el fin de dar un sentido a los fenómenos observados (Boring, 1950).

Fuente: http://www.unperroandaluz.com/EDUCACION/ElCanondeMorgan.htm