domingo, 4 de octubre de 2009

Extraterrestres en la historia

LOS EXTRATERRESTRES EN LA HISTORIA

escribe Enzo Daedro
daedro@yahoo.com



La historia de la humanidad se puede dividir en dos partes. Por una lado están los hechos verídicos, lo que sucedió fehacientemente. En el otro extremo se encuentran los mitos, la cultura encubierta. Típico del ser humano es confundir las dos líneas y como resultado generar la verdad.

A pesar de todo hoy llegamos a dilucidar, entre alguna que otra neblina, lo cierto de lo incierto. La pérdida de valores y creencias ha generado un vacío en el hombre moderno. Allí están los extraterrestres, esperando ser tomados en cuenta. Con una esperanza REAL. Pero son los falsos profetas –como se escribió en la Biblia hace 2000 años– los que entorpecen el camino de la humanidad, derivándola hacia cualquier lado. Creo, humildemente, que en el futuro el papel de la investigación extraterrestre cobrará una importancia fundamental para la comprensión de la historia por venir.



LOS ADAMITAS

Marcos P. Salso, escritor colombiano, relató en su libro LA FILOSOFIA ADAMITA (Ed. Alaucar, 1982) un encuentro nocturno entre hermanos con un OVNI. Los adamitas fueron un grupo sectario surgido a principios del 1600 en la Europa meridional. Uno de los miembros más reconocidos fue el célebre pintor Jeroen Van Aken, alias El Bosco. Este personaje fue acusado en reiteradas ocasiones por la antigua Iglesia Católica de realizar extrañas y pecaminosas prácticas sexuales, donde todo movimiento es generado por la mismísima boca del demonio. Lo que Salso remarca es que el único texto que se posee sobre las actividades, ritos y celebraciones de los Adamitas (ADAMOS MURIS, Biblioteca Municipal de Munich) miente en muchos aspectos. Según él, las crónicas del alquimista Francis Earing durante su prolongada estadía en Munich no concuerdan con el ADAMOS. Earing fue miembro de la secta y practicó todos los ritos desde Julio de 1612 hasta Enero de 1614. Luego regresó a la prédica de la alquimia por los caminos europeos hasta llegar a Praga donde colaboró con Emailon Preta, astrónomo de renombre. Salso afirma que los adamitas alemanes no celebraban el Sabbath Negro durante el solsticio de Verano. Sin embargo, en el ADAMOS MURIS se explica que sí.

Salso interpretó, en la crónica 91 del ADAMOS, que la noche del Sabbath Negro de 1611 los hermanos adamitas Fraund Tolomie y Eck Anon, avistaron un objeto luminoso que irradiaba una clase de fuego azul a los costados que aterrizó por el lapso de una hora en tierra firme. El contacto fue de tercer tipo. Diez extraterrestres obligaron a los adamitas a subir a la luz móvil donde se les obligó a unirse en sexo y mente, también extrajeron muestras de sangre y vello. La descripción del interior del objeto volante es un tanto ambigua. Los hermanos detallan tres mesas brillantes, unidas por lo que parecería ser una cruz de piedra con insólitos signos giratorios en su epicentro. Eck detalló que se les pidió vestirse con unas togas blancas que pendían del cielo raso. Ellos se negaron, primeramente. Luego sintieron un espinoso ardor en sus cabezas. Dos extraterrestres los empujaron hasta dejarlos recostados en los lechos. Se les ató de manos a piernas con una soga elástica que se contraía y expandía. Fraund contempló a su compañero mientras le cercenaban ciertos fragmentos de la rodilla izquierda. La carne era depositada con gran cuidado en una marmita férrea. Los movimientos del alienígeno eran similares a los de un sacerdote católico en el momento de la consagración de la oblea. Elevaba su instrumento, decía algunas palabras y hundía el filo en la carne. Los adamitas creían que serían sacrificados a nombre de algún Dios de un culto rival. Comprendamos que aquella era un época de discordia religiosa.

A posteriori fueron abandonados y encontrados desnudos a orillas de un río. Salso teme que la Iglesia de aquel entonces corrompiera la historia y transfigurase lo que realmente sucedió. Dice que el manuscrito original del ADAMOS MURIS fue quemado y reemplazado por el que hoy se puede leer en la Biblioteca Municipal de Munich.



IL DOTTORI DELLA PIENA LUNA

Oneva, Italia. Febrero de 1894. El Dr. Milano Tormanetti y su esposa Sofía encuentran un bebé abandonado en unos arbustos a pocos metros de su casa. El niño presentaba una cantidad de golpes en la espalda, rodillas y cabeza. Una marca en diagonal le atravesaba una de las plantas del pie. El Dr. Tormanetti le efectuó los debidos tratamientos y sanaciones. Al día siguiente comenzaron la búsqueda de la madre y padre de la criatura. Tuvo que pasar un mes para que descubrieran que ninguna criatura había nacido en el pueblo desde abril del pasado año. Tormanetti viajó hasta los pueblos aledaños a Oneva. Nada. Ningún bebé se había extraviado. Decidieron, entonces, adoptarlo.

A la edad de 7 años el niño Fabrizio Tormanetti presentó una alta fiebre de origen inexplicable. Milano y Sofía temieron por su vida. Por las noches emitía largos gemidos que despertaban a más de un pueblerino. Milano llevó a su hijo hasta el Hospital zonal donde permaneció hasta el verano. Fue atendido por Laurencio Di Pace quien pronosticó unas pocas horas de vida. La fiebre aumentaba su intensidad. Fabrizio lloraba desmesuradamente. Tormanetti permaneció inmóvil al lecho de su hijo. Se le aplicó gran cantidad de medicamentos pero ninguno dio suficiente resultado. El niño perecería con el transcurrir de las horas...

Repentinamente, Sofía recibió la visita en el Hospital de tres extraños sujetos. Todos llevaban largos mantos negros –como si se tratase de clérigos– con un pequeño tatuaje de luna llena en el mentón, una cadenilla en la muñeca izquierda y una calvicie en general. Se presentaron como Dottori della Piena Luna, una organización médica italiana que estudiaba las enfermedades más perjudiciales para los italianos campestres. Uno de ellos pidió a los Tormanetti que abandonaran la habitación. Iban a tomar muestras de sangre, orina y piel. La pareja accedió.

Una hora después, la puerta de la habitación se abrió. El pequeño Fabrizio salió caminando. Sofía, al contemplar a su hijo, se desmayó. Milano, temeroso, levantó a su hijo y lo abrazó apasionadamente. Los tres doctores dejaron el lugar con sabio silencio. Un tanto más tarde llegó el Dr. Di Pace quien, al examinar a la criatura, determinó que la fiebre... ¡Había desaparecido!. ¿De dónde habían salidos aquellos Dottori?. Nadie pudo responder esta pregunta.

Se supo que Milano Tormanetti siguió la pista de los Dottori hasta Roma. La comunidad médica allí presente negó rotundamente la existencia de una organización paramédica móvil. Milano continuó hasta su muerte persiguiendo una causa oscura, sin desenlace. Su hijo Fabrizio, ya adulto, se convirtió en médico rural. No quiso volver a tocar el tema de los Dottori. Su nieto, Tomás Tormanetti, es hoy en día director de un prestigioso hospital en Sicilia.



LOS VAMPIROS DE NOSEVILLE

Noseville es un pequeño pueblo rural a unos 230 kilómetros de Londres. La mayoría de sus habitantes descienden de irlandeses (debido a la inmigración de 1890) mientras que el resto son plenos nativos ingleses. Se los conoce, en la lengua de la calle, como personas calladas de gestos ariscos y modales extraños. Pero lo que la gente común ignora es un acontecimiento sucedido hace ya más de 50 años que cambió la historia de Noseville para siempre.

Diciembre de 1949. Fiestas de la natividad. John Wall, un reconocido empresario industrial, y su novia Margarite Damon terminan de comprar los obsequios para sus familias en una prestigiosa tienda del centro de la ciudad. Debido al horario pierden el tren que los llevaría de vuelta a su hogar en las afueras de Noseville. Wall invita a Margarite a pasar la noche en un hotel. Ella acepta. Se acuestan a las 12:20 de la madrugada.

A las 2:35 se escucha un fuerte golpe en la puerta del cuarto. Wall despierta, un tanto asustado, a su novia. Otro golpe lo obliga a incorporarse. Wall camina hasta la puerta y pregunta quién es. Ninguna respuesta. Silencio. Luego de unos siete u ocho minutos decide abrir la puerta. Lentamente descubre que el pasillo del hotel está impregnado por una pequeña y densa niebla. Cierra la puerta y vuelve al lecho. Su novia le pregunta qué pasó. No responde.

3:32. Margarite comienza a sentir en la base de su cuello una pequeña picazón. Intenta rascarse. Sin querer abre los ojos y descubre a un hombre delgado, de ojos penetrantes, que lame con lentitud su cuello. Ella intenta gritar. El individuo la obliga a salir de la habitación. A partir de aquí lo acontecido con Margarite es desconocido. Durante la matina se la buscó por toda Noseville. Ningún rastro. Wall pagó a cuatro detectives durante un año entero para que investigaran. Finalmente decidió darla por muerta luego de recibir el informe de los investigadores privados.

Este no fue el único acontecimiento extraño en esta localidad. Al mes siguiente (Enero) se extraviaron doce niños comprendidos entre las familias Faraday, Emelsen, Welles, Hann, Wanen, Damilson, Picktop, Andersen, Johnson, Lemarc, Ower y Smith. Esta vez fue exigida la presencia del cuerpo policial de Scotland Yard. El detective Kenneth Link se hizo cargo de la investigación a partir del 20 de ese mes.

Cuatro días después se descubre, en un edificio abandonado, el cuerpo del niño Francis Picktop. Los padres, traumatizados, exigen a Link una rápida captura del asesino. Se lleva el cadáver a Londres donde los forenses determinan que la causa de la muerte es un desangramiento agudo con punciones en cuello y extremidades. Entre tanto Link y los oficiales a su cargo interrogan a Madame Innen, tarotista barata a la cual se la acusa de rendir culto al Diablo. Noseville despliega su odio hacia esta mujer.

La noche del 26 de Enero ocurre algo sinceramente increíble. Link y dos oficiales (Marcus O´Brien y Ernest Sayde) llevaban en automóvil a Madame Innen hacia la comisaría donde se la encarcelaría en forma preventiva. De repente el coche se detuvo. Link intimidó a O´Brien para que solucione el problema. Poco antes de abrir la puerta una fuerte luz ilumina el vehículo. Los presentes quedaron inmovilizados. La luz cambiaba constantemente de color, como si tuviera un ritmo. Durante tres minutos Link observó cómo "cinco extrañas figuras nos rodearon, parecían bailar al son del cambio lumínico". A posteriori el coche recuperó potencia. La luz y sus rastros desaparecieron. Link descubrió que Madame Innen había desaparecido. El pueblo atribuyó la luz y la habilidad de desaparecer como afirmación del tributo diabólico al cual estaba sometida Innen.

Marzo de 1950. Luego de visitar a un amigo enfermo el Dr. Sean Reagen descubre a una mujer desnuda en medio de la carretera Nº 23. Al intentar ayudarla se percata de que ha sido golpeada en varias zonas del cuerpo y herida en uno de los brazos. La lleva inmediatamente al hospital más cercano. Allí se le practican las primeras curas. Una de las enfermeras que la atiende descubre que se trata de Madame Innen. Secretamente comunica el dato a la familia Picktop que toma inmediatamente cartas en el asunto. Link regresa a Noseville, esta vez con la intención de encontrar los cuerpos de los demás niños.

Abril de 1950. Se somete a juicio a Innen. Ella niega todos los cargos. Un testigo, el cartero Frank Olsen, afirma haber visto a esta extraña mujer comprar una gran cantidad de carnes y velas en las tiendas del pueblo. Así mismo explica que ella gustaba que la carne esté cruda, para ofrecerla como muestra de su devoción al demonio. Se sabe que la mayoría del jurado fue sobornado por las familias de los niños desaparecidos. Ellos querían la muerte de Innen, a quien identificaron como la asesina de sus hijos. El Juicio terminó a principios de Julio con la condena perpetua de Innen. Link siguió con la investigación pero nunca fueron encontrados los otros niños. Poco a poco Noseville se fue oscureciendo. Algunos emigraron mientras que otros permanecieron allí en forma de tributo. Este es un claro ejemplo de la ignorancia de la gente. Lo que se trató de un simple caso de abducción, devino en conspiración infernal.



EL DIA ETERNO

Tunguska, Rusia. Mira Topanik, una anciana de 79 años, regresa a su casa luego de visitar a una amiga en un pueblo aledaño. Atraviesa poco a poco el oscuro y frío bosque. Repentinamente siente un malestar en una de sus piernas. Detiene el paso, se sienta en una piedra. Busca en una de sus bolsas un poco de vino. Bebe unas gotas mientras observa, con curiosidad, una serie de pequeños destellos azulados a lo lejos. No le da importancia. Se incorpora y vuelve a caminar. Quince minutos después siente que alguien la sigue. Se vuelve. Un hombre la saluda. Ella, un tanto asustada, devuelve el saludo. El hombre le pide que se vaya lo más rápido posible. Por favor, señora. Tome aquel atajo. Salga del bosque. Mira acepta el consejo sin preguntas, ha quedado convencida. El hombre da unos pasos y desaparece.

Mira llega a su casa. Ha pasado media hora desde el encuentro con el extraño en el bosque de Tunguska. Poco antes de acostarse oye un estruendo aterrador. Abre una de las ventanas. Una fuerte luminancia atraviesa la oscuridad de la habitación. Mira deduce que es imposible que sea de día. Se viste y sale de su casa. Una imagen digna de la cinematografía hollywoodense: gran parte de los árboles del bosque han quedado completamente destruidos. En el centro de este caos una gran bola de luz blanquiazul ilumina todo a su alrededor. Mira intenta acercarse. Ver aquella cosa era imposible... sentí que perdía la consciencia como relata Wassily Brukanov en el libro "TUNGUSKA A TRAVÉS DEL TIEMPO". Mira regresa a su hogar lo más rápido posible. Cierra ventanas y puertas. Se recuesta temiendo de lo que vendrá.

¿Quién era el hombre que la previno sobre el impacto por venir? ¿Acaso un extraterrestre? ¿Algún vidente zarista?. El relato de Mira Topanik es uno de los más concretos a la hora de examinar los sucesos concernientes a Tunguska. Brukanov afirma en uno de los capítulos de su libro que la mayoría de los testigos fueron silenciados por el gobierno de turno; algo se intentaba cubrir. También deduce que el misterioso hombre no es más ni menos que el mismísimo Rasputín, el monje negro. La historia de Rusia está escrita completamente al revés. A modo de opinión personal creo que afirmar esto último sería un tanto arriesgado, para no decir estúpido. Deduzco que la Sra. Topanik descubrió una minúscula parte de un gran plan extraterrestre para el control natal mundial. Lástima que no se pudieran realizar exámenes genéticos de su cuerpo en la actualidad, tal vez se encontrarían rastros de abducción. En todo caso... ¿Porqué habrían de salvar la vida de una anciana?



HIJO DE LA OSCURIDAD

En ciertas provincias del este checoslovaco se celebra, en el final del solsticio de invierno, el carnaval diabólico. Inspirados en una leyenda tan arcaica como los cimientos de sus casas, los checos construyen diversos carros de coloridas láminas que son cremados en el clímax del festejo. Las calles se llenan de una inusitada alegría. Los rencores se olvidan, se transmiten al símbolo diablo. Resulta curioso que este encuentro no sea exclusivo de las culturas septentrionales. En Colombia y Bolivia existen agasajos similares. El rey de las tinieblas tiene fanáticos alrededor del mundo.

Bastian Powell era un estudiante universitario, sencillo y de carácter poético. Su principal pasión era el estudio de las culturas primitivas. Por tanto se dedicó a cursar la carrera de arqueología en la emblemática New York University. Allí conoció a Humberto Trona Dávile, estudiante de intercambio colombiano. Descubrieron intereses en común en varias pláticas de café. La amistad creció en tal medida que el latinoamericano le invitó a pasar las vacaciones en su país de origen. Bastian aceptó la oferta. Partieron luego de concretar varios exámenes pendientes, vitales para el acopio de la cursada.

Sorprendido por las costumbres locales, el americano se interesó fundamentalmente por la reacción que tenían los colombianos con las cuestiones paranormales. Humberto le llevó a conocer a varios chamanes que practicaban ceremonias rituales en las planicies sureñas. Entre estos conoció a Dino Fuentes, astrólogo de prestigio. Con él partieron una noche hacia una despoblada región bautizada por los aldeanos como tierra seca. Los mitos creados alrededor de esta zona eran tan atractivos como turbulentos. Acamparon a la espera de lo sobrenatural.

Cerca de la medianoche se oyó el primer ruido. Los tres visitantes dormían en una pequeña carpa, amparados por una delgada malla. Bastian se incorporó y despertó a sus compañeros. Buscó su cámara fotográfica y un cuaderno. Un ruido punzante lo interrumpió. De pronto, se vieron iluminados por una cautelosa y rígida luz amarillenta. Una sombra multiforme apareció. Rasgó varias veces la carpa. Los gritos no se hicieron faltar. Humberto describió, en la siguiente jornada, que la entidad tenía dos largos cuernos emergentes de lo que parecía ser el cráneo. La aparición persistió algunos minutos más hasta que desapareció por completo. Nadie se atrevió a salir hasta entrada la madrugada.

Una marca –de cinco metros cuadrados– alrededor de la carpa fue la resultante del encuentro. La policía negó una intervención divina aludiendo que bien podría haber sido creada por el americano y los colombianos. Un poco de alcohol y una cerilla. La visión no podía escapárseles del subconsciente. Se acercaron hasta un diario local. La noticia fue publicada en un pequeño apartado en la sección policial. Bastian, desilusionado por el artículo "EL DIABLO ATACA", retornó a los Estados Unidos para concluir sus estudios. Humberto se quedó a investigar junto con Dino. Publicaron al año un libro en donde relataban otros dos encuentros con la entidad demoníaca.