martes, 28 de julio de 2009

Maestros ascendidos





La intención de este texto no es dar un nuevo concepto de este tema. Tan solo se propone que, mediante la reflexión y la lucidez, aclarar varios aspectos que suelen ser pasados por alto, ora por la monotonía psicológica, ora por el mero olvido. Entonces, para que la lectura del texto se vea optimizada para aquellos que no están enterados bien del tema o que recién están enterándose, pasaré a detallar algunos aspectos.
La idea de maestros ascendidos coincide en casi todos los campos de grupos denominados espirituales. Se trata de entidades que supuestamente alcanzaron un nivel de evolución tal que muchos de ellos se encuentran ayudando a la humanidad, así como a otras especies, incluyendo a distintos planetas, tomándoles de la mano hasta que tengan el grado evolutivo suficiente para que caminen por sí mismos. Ahora se los relaciona mucho con las naves llamadas extraterrestres o intraterrestres. Hasta se menciona a una federación galáctica. Todo esto relacionado con la luz. La labor principal de ellos es la de llevar a todos los seres hacia la luz. Prepondera el mensaje de amor, felicidad y armonía. Tal mensaje es canalizado por personas en la Tierra. Se les considera canalizadores[1]. En suma, nada muy distinto a lo que desde hace años se lleva diciendo y practicando, solo que con envoltura diferente.
Ahora, ya teniendo una noción básica de ellos, pasaremos a reflexionar sobre lo que se propone en este tema. Y es, pues, entre otras cosas, que el mensaje enviado hacia los canalizadores es, básicamente, el mismo. La temática resulta monótona y de poca capacidad analítica. Se habla de las observaciones que se tienen del camino que lleva la humanidad, del buen trabajo del grupo correspondiente, de los movimientos que hacen los del bando contrario, de los supuestos grandes contactos, de rodeos sobre el amor y la luz, o de simplemente comunicarles que un evento cósmico importantísimo está a punto de ocurrir.
Todo esto no ha de sonar extraño a quienes están metidos en el tema, así como no es extraño para quien escribe, que también estuvo por varios años y ha visto lo que se acaba de declarar. Se les da cierta roción de autoestima periódicamente a las personas y se las mantiene en un estado de expectativa, mediante las canalizaciones, a que la gran salvación, si es el caso, está por acontecer a fines de año, a comienzos de año, a cuando cierto país ataque a otro. Se ha convertido en un verdadero anestésico para la capacidad crítica de la persona. Además, ha de tener en cuenta que todo este embrollo genera grandes cantidades de energía que pueden ser absorbidas o usadas para propósitos que poco o nada tiene que ver con la intención de la persona, como es el caso de tantas meditaciones mundiales. La intención es noble, pero se tiende dirigir toda esa energía a un estado de más persuasión multidimensional[2]. Se trata de un sistema de retroalimentación en el que los personajes son engañados.
Por otro lado, se puede apreciar que en la dependencia energética que existe hacia esos maestros ascendidos -aunque no solo pueden ser ellos sino otras entidades-, se genera debilidad por parte del que quiere su guía. La explicación reside en que una vez recibida la ayuda de la entidad, paulatinamente la persona va dejando de hacer uso de sus propias facultades; sin embargo, otras personas tienen la noción de que es necesario pasar por todo esto para que recién podamos hacer uso de nuestro propio poder porque aun no estamos preparados. Desde luego que esa explicación es producto del condicionamiento empleado por el tiempo en el que ha estado inmersa la persona. Habría que ver la cantidad de gente que dice lo mismo pasado buena cantidad de tiempo. Algunos podrían alegar que de todos modos es necesario el tiempo que tenga que ser. Claro está, bajo esa apología la capacidad autocrítica se ve reducida y usada solo para fines propios, como lo es el de ascender, cual casos más usuales. Otra técnica para bloquear al análisis suele ser el de que “cada quien lo interpreta según vea”. Hasta cierto punto es cierto, pero cuando ha llegado a ser demasiado subjetivo y poco serio puede que nos veamos nublados y se olvide la lucidez.
Por el lado de la forma de los mensajes, estos tienen un patrón que puede llamar la atención. La estructura es casi la misma que en los mitin políticos, así como en los casos de los medios de comunicación actual (con más imágenes y menos información). Cabe destacar las siguientes:
1) El uso del lenguaje como si fuese dirigido a un público carente de toda noción madura, dando como resultado muy probablemente, en el público, la reacción de gente con capacidad crítica simplificada.
2) Abundante mensaje repetitivo como el de “amor y luz”; informar sobre las entidades ascendidas y de lo que se tiene sobre el trabajo encomendado a los contactos humanos; dar noticias de las cosas que han hecho los que están ascendidos.
3) Aprovechar la situación decadente que se tiene con respecto a la humanidad en el planeta, dando como solución estar en la luz, suponiéndose que se estará más seguro allí. En pocas palabras, aprovechar los problemas para dar una solución que haga sentir bien.
4) Condicionar a las personas a creer que lo que viven es a causa de su propia elección antes de nacer en la Tierra, aunque también se puede alegar el asunto del karma. El efecto que esto tiene es que la persona se sentirá en la obligación tácita se cumplir su cometido. En otras palabras, hacerle creer que es responsable de toda su condición, omitiendo en gran medida la complejidad que existe, como por ejemplo la influencia de la economía del país, las decisiones políticas, y así en más.
5) El nada nuevo método de provocar emociones fuertes.
6) Condicionamiento pavloviano[3].
De esta manera las personas ignorarán más cuanto sucede a su alrededor, ya que se habrán abotagado hasta el cansancio de más de lo mismo. Es más, si acaso sí están enteradas de lo que sucede, será con el filtro ya bastante distorsionado de visión. Por otro lado, señalo que esos maestros ascendidos conocen más de las personas no solo físicamente, lo que les da ventaja en cuanto a lo poco que pueda conocer la persona.
Vale aclarar que no se trata únicamente del caso de los llamados maestros ascendidos, sino que puede tratarse de otro tipo de entidades, sea arcángeles, sea algún supuesto comandante de flota galáctica. Tampoco se niega que existan aquellas entidades que sí colaboren de verdad con las personas, pero por lo general las más famosas manifestaciones de estos seres son persuasivos. Sin embargo, de todos modos, nosotros hemos de hacer uso de nuestras facultades de modo responsable, conociéndonos a nosotros mismos porque cada uno de nosotros conformamos la comunidad. No hemos de esperar a un padre o madre sustituto.
Todo es posible
Namasté



[1] Una suerte de telépatas.
[2] Que no se limita a un plano dimensional como es el físico.
[3] Se trata de asociar dos estímulos. En este caso, se refiere a que cada vez que uno lee o se informa de algo con respecto a los maestros ascendidos, sienta bienestar, de modo que inconscientemente la persona estará predispuesta a responder favorablemente ante todo, o casi todo, lo que tenga que ver con el tema.