domingo, 4 de octubre de 2009

Ideas


Las ideas de las personas, aquello con lo que se manejan en el mundo, su cosmovisión personal y también de conjunto, sin ellas el mundo sería una pintura sin cuadro, un árbol sin suelo, sin una raison d’être. Las ideas acerca de Dios, de la ciencia, del hombre, de la naturaleza, etc. El ser humano es complejo, no solo abarca en sí lo biológico, sino también lo ideológico, propio de la cultura en la que esté. La influencia que estas ejercen sobre las acciones humanas es bastante poderosa. Usualmente se suelen pasar por alto. El propósito de este breve texto es aclarar un poco el tema sobre las ideas.

Las ideas han de ser tomadas muy en cuenta, no se trata solo de una cuestión abstracta, que no tenga ninguna influencia en las acciones cotidianas. La idea, por ejemplo, de que cada quien forja su propio destino, contiene mucha enseñanza, pero a la vez esconde otro rostro. Saber que cada quien es el propio forjador de la vida de uno, genera el sentido de mayor responsabilidad en las cosas que se haga, pero por otro lado, exenta de responsabilidad al sistema en el que uno se encuentra. Según esta idea, si alguien es pobre, es porque no forjó bien su propio destino. Esto podría aplicarse a algunas personas, pero visto generalizadamente, puede tender hacia una justificación de la injusticia social, en donde no hay quienes explotan ni son explotados, sino solo forjadores del destino, cada uno dueño del suyo propio.

Como se podrá ver, el problema está en el lugar en donde se ubiquen las ideas. Pensar que Dios ha creado el mundo, y que se debe respetar la vida, puede favorecer en gran medida los derechos de las personas, pero es en nombre de Dios que se pueden generar muertes –como en la inquisición. Aquí no se está refiriendo a las ideas a favor de los propósitos económicos, sino de la persona media que posee en si su conjunto de ideas. No está para nada mal tenerlas, sino es el hecho de que en el lugar menos oportuno hagan su aparición, perjudicando a las propias personas que lo generan. Hay estudios por ejemplo[1], que señalan la relación entre las convicciones religiosas y las actitudes frente a la autoridad. Por supuesto, dependiendo de la convicción religiosa se tendrá una reacción diferente. Así, en la citada investigación en donde la población es mayormente creyente en el Dios judeo-cristiano hay una mayor tendencia a la confianza en la autoridad –que no significa que sea así en cada uno de los creyentes en Dios; sin embargo, en otras religiones como la tibetana sucede algo contrario, donde hubo un movimiento en contra del orden establecido para exigir su independencia –aunque podría alegarse que solo sucede esto cuando los principios de la religión misma se encuentran en peligro-. De esto habría que estudiarse más, ya que no todo sistema religioso posee el mismo sistema de creencias. Lo que sí se podría rescatar es que ante ciertos eventos, dependiendo del sistema de pensamiento por insignificante que pueda parecer, hay una relación que puede desembocar en decisiones de importancia general.

Las ideas tienen una influencia que pocas veces puede uno apreciar, y que solo se reflejan cuando sucede algún acontecimiento o a lo largo de la vida cotidiana, aunque en esto último incluso puede pasarse por alto ya que mientras no haya nada que afecte la estructura operativa de la idea –que incluye emociones- no podrá verse con mayor claridad. De modo que siempre es importante reconsiderar las ideas propias eventualmente, así se evita caer en fanatismo y en condicionamientos que podrían afectar en gran medida alguna acción futura. Un caso extremo podría verse en el de la adoración a Shitala Mata, donde se considera una suerte de “toque divino” el tener viruela[2]. Pero no hay que irse al extremo para verlo. La corriente new age en la actualidad anestesia a miles de personas convenciéndolas de que todo funciona como debería funcionar, y que si no es así simplemente se paga el karma. En otras palabras, pase lo que pase todo tiene su justificación, incluso los actos de genocidio. No se está inventando, léase con atención el siguiente párrafo “No hay elecciones incorrectas, no hay familias desequilibradas, no hay situaciones negativas, no hay nada bueno ni hay nada malo. Es sólo el Uno que tiene experiencias”[3]. En otras palabras, todo está bien, y el que exista mil millones de personas padeciendo de hambre en el mundo ahora[4] es porque el “Uno” está experimentando y que en ello no hay nada negativo.

Estas cosas no suceden muy lejos, sino que uno mismo puede vivirlas. Y no se tiene que ser un graduado de la universidad para estar a salvo de esto. La inteligencia y el estudio especializado no garantizan la lucidez necesaria para discernir suficientemente las cosas. De ello se deduce que incluso filósofos y físicos apoyen algunas de estas posturas. Gran parte de toda esta desinformación también se debe a que los mismos textos que ayudan a la reflexión no están en un lenguaje muy accesible. Hay una gran diferencia entre quien expresa un sistema de creencias como la actual de tendencia new age, de autoayuda, o propia de la cultura light, y quien cuestiona los mismos. Es una cuestión básica, y es que el primero, el orador de autoayuda sabe convencer a las personas, sabe guiarlas hacia un sentimiento de unidad, de seguridad, de que todo estará bien. Por la propia naturaleza es normal que uno tienda hacia aquellas cosas, pero lo que sucede es que se tiende de un modo que no es el adecuado. ¿Por qué no lo es? ¡Porque bajo ninguna circunstancia el hecho de que mil millones de hambrientos puede verse como algo que no es negativo! Y el pensamiento de que todo eso es relativo porque así lo demuestra la teoría de la relatividad no lo puede sustentar. En primer lugar la relatividad tiene una constante que es la luz, y no habla de fenómenos humanos sino del mundo, sí, pero del mundo atómico y subatómico –no habla de cómo hacer poesía. Pero esto no viene al caso.

Lo que sí es importante ver es que un sistema de creencias por más inofensivo que parezca, lleva a otras cosas, como sistemas políticos, y viceversa. El sistema político necesita un sistema de creencias a su favor, esto es evidente. Y el sistema actual necesita del pensamiento espiritualista que impera hoy en día. No significa que los oradores espirituales tengan la mala fe de hacerlo a propósito, es más, pueden tener la intención más noble en su interior. Lo que no suele verse es que ese mismo pensamiento que está manejando responde a la necesidad del sistema imperante. Roma necesitó del Cristianismo –descendiente del Judaísmo. Para poder verlo claramente téngase en cuenta “que con el uno por ciento del dinero público “que tan generosamente se regala” a las compañías que han quebrado a causa de la crisis global “se podría cumplir con los Objetivos del Milenio" establecidos por la ONU para erradicar el hambre, el analfabetismo, el sida y la falta de agua potable en el mundo”[5]. ¿Y por qué esto nunca pasó? No hay un interés real en que suceda por parte de esas mismas personas que dan dinero para paliar la crisis. Ahora, recuérdese lo citado anteriormente “No hay elecciones incorrectas, no hay familias desequilibradas, no hay situaciones negativas (…)[6]” ¿No será la misma indiferencia?

El lector mismo haciendo uso de su inteligencia podrá extrapolar estos ejemplos a la vida cotidiana, en donde más se siente la influencia de diversas nociones de la realidad. Lo que ha sido escrito aquí podrá servir para dar una idea de lo que se quiere decir… las ideas comunes y corrientes que se pueden pasar por alto tienen una gran relevancia, más de la que se cree. Es importante saber esto, y en base a ello procurar hacer algo, como podría ser el indagar por cuenta misma, o al menos no aceptar sin más ni menos cualquier cosa que se diga. Y ésta no es necesariamente una actitud escéptica, ya (San) Ignacio de Loyola expresó en su Carta de la Obediencia que es grande el peligro de la vida espiritual cuando sin freno de discreción se corre por ella. No se tiene que ser creyente para saber esto. Pero la influencia de las acciones no solo se refleja por creencias, también ideas en el arte, la política y así, en muchos otros aspectos. Aunque lo expresado hasta aquí puede ser suficiente para poder tener una visión un poco más amplia de esta situación.

Namasté


[1] “Moral Conviction, Religiosity, and Trust in Authority”, Daniel C. Wisneski, Brad L. Lytle, and Linda J. Skitka. University of Illinois at Chicago, 2009.

[2] “Shitala Mata y sus colega”, por Ferney Yesyd Rodríguez en www.sindioses.org

[3] “La Revolución de la Conciencia” por Isha. Primera edición, pág. 115, Ed. Kier. Buenos Aires, 2005.

[4] “La cifra de hambrientos en el mundo pasó los 1,000 millones por primera vez”, Perú21, 16 Septiembre 2009, Lima.

[5] “La Unión Sindical Obrera afirma que con el 1% del dinero destinado a paliar la crisis se erradicaría el hambre”, Madrid, 14 Abril, (EUROPA PRESS).

[6] “La Revolución de la Conciencia” por Isha. Primera edición, pág. 115, Ed. Kier. Buenos Aires, 2005.