martes, 20 de octubre de 2009

El azúcar, ¿sólo afecta a los dientes?

EL AZUCAR, ¿SOLO AFECTA A LOS DIENTES?

Dra. Susana Rivera Anchundia

Doctora en Odontología Universidad de Guayaquil 1992

Estudios Avanzados en Terapia Neural Fundación Hanuman 2003

Miembro activo de AORYBG.

Introducción

Una de las substancias aparentemente inofensivas y sin embargo una de las que mayores problemas crea al atacar nuestro sistema inmunológico es el azúcar.

Los macrófagos quedan atorados en el azúcar y se imposibilita su acción. La misión de los macrófagos consiste en destruir, bloquear y activar la inmunidad cuando detectan la presencia de una toxina, un virus o una bacteria… Cada vez que ingerimos azúcar, aunque sea tan poco como dos cucharadas, las proporciones de minerales entran en desbalance.

Como sabemos, el azúcar aumenta la incidencia de caries dental y afecciones a todo el organismo. El azúcar refinado provoca desequilibrios de calcio y fósforo en la sangre que pueden llevar a enfermedades como la, artritis, cáncer, diabetes y osteoporosis

Uno de los hábitos mas comunes y parte de nuestra vida diaria es el consumo de bebidas gaseosas , pero ¿qué tan saludables son?

Las transnacionales dedicadas al comercio del azúcar, el café, el , el chocolate y las bebidas gaseosas, se cuentan entre las más poderosas del mundo, por lo que sin lugar a dudas, en este capítulo se analizan los psicoactivos de mayor venta a nivel mundial. Algunos autores como el Dr. Bruker, William Dufty, Laura Urbina y Nancy Appleton afirman que por ello mismo, la información sobre estas drogas es una de las más escasas, manipuladas y poco difundidas dentro de la historia de las drogas. Los intereses económicos que hay detrás de ellas, concretamente en el caso del azúcar, han sido lo suficientemente poderosos como para suspender, retrasar e incluso tergiversar la realización de estudios científicos concluyentes respecto a las repercusiones físicas y psicológicas del uso cotidiano de esta droga a largo plazo.

El ácido fosfórico se usa en todos los refrescos por su útil característica de provocar la sed. El otro mágico ingrediente de los refrescos de cola es la cafeína, que es un excitante nervioso, una botella de coca cola contiene una cuarta parte de la cafeína de una taza de café, sin embargo cuando alguien consume coca cola no sabe que esta ingiriendo cafeína, aunque contiene menor cantidad puede resultar de mayor efecto pues además de que un café puede ser rebajado con crema o leche y el refresco no, la cafeína hace sus peores efectos cuando entra al estomago vació y los refrescos se consumen generalmente entre comidas, además la cafeína aumenta sus efectos en un 60% cuando esta fría. La dosis letal de cafeína es de 10 gramos, es decir lo equivalente a 70 tazas de café o 120 botellas de coca cola, claro que nadie toma tal cantidad, pero aun así sus efectos en menores dosis pueden ser: cambios patológicos en el tracto gastrointestinal y ulceras pépticas.

Este es un análisis de una de las gaseosas de mayor consumo mundial:

Piloncillo/Melaza

Azúcar blanca refinada

Calcio

258 miligramos

1 miligramo

Fósforo

30 miligramos

residuos

Hierro

8 miligramos

0.04 miligramos

Cobre

2 miligramos

0.02 miligramos

Magnesio

0.04 miligramos

0.00

Sodio

90 miligramos

0.3 miligramos

Potasio

1500 miligramos

0.5 miligramos

Tiamina (Vitamina B)

245 microgramos

0.00

Riboflavina "

240 microgramos

0.00

Niacina "

4 microgramos

0.00

Piridoxina "

270 microgramos

0

Ácido Pantoténico "

260 microgramos

0

Biotina "

16

0

Calorías

220

400

Antes y después del proceso de refinación (1)

El azúcar se produce a través de un proceso químico a partir del jugo de caña o de remolacha.
En su libro Veneno en el alimento, el Dr. Lezner describe el proceso de extracción del azúcar en los siguientes términos:


Las remolachas se cortan en trozos después de lavarlas y luego se lixivian. Para dejar limpio el líquido que contiene el azúcar, se le añade cal. En este momento, la reacción alcalina destruye casi todas las vitaminas. En las refinerías, este azúcar crudo se ha de transformar todavía en azúcar común o de consumo, para lo cual ha de pasar por varios procesos más de limpieza con carbonato de calcio, de blanqueo con ácido sulfúrico, de filtración a través de carbón de huesos y de cocción hasta obtener los cristales.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Como ya se indicó en los mecanismos de acción, la ingestión de azúcar suele experimentarse como una leve euforia. En su Primer Manual de Nutrición Consciente, Laura Urbina lo explica en los siguientes términos:

Mientras la glucosa es absorbida por la sangre, nos sentimos animados. Un estímulo veloz. Sin embargo, a este impulso energético le sigue una depresión. Estamos inquietos, cansados; necesitamos hacer un esfuerzo para movernos o incluso pensar. Hasta que se eleva de nuevo el nivel de glucosa… Podemos estar irritables, hechos un manojo de nervios, alterados. Las crisis acumulativas al final del día pueden causar inestabilidad emocional. Día a día nos encontramos con una falta de eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer, realmente sufrimos los “sugar blues” (o depresiones del azúcar)… Puesto que en algunas personas las células cerebrales dependen totalmente del aporte de azúcar en la sangre en cada momento, son quizás las más susceptibles de sufrir daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el mundo lo evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Sin embargo, el cuerpo no miente - si se toma azúcar, se sienten las consecuencias.

El azúcar y los dientes

Es muy frecuente oír decir que el azúcar aumenta el índice de caries. El grado en que los azúcares y los almidones refuerzan la acción productora de caries de la placa bacteriana depende de una cantidad de factores, estos pueden ser por ejemplo, la concentración de azúcares, cuanto tiempo permanecen en la boca y con que frecuencia se los ingiere. Más aún, es esencial la acción de la saliva para diluir el contenido de la boca y convertir el almidón en azúcares fermentables o para neutralizar los ácidos. Los azúcares no producen cantidades significativas de ácidos cuando no hay placa bacteriana o cuando la placa está presente solo en capas delgadas.

Cuando menos sea el consumo de azúcar, menos el trabajo que realizan las bacterias y por lo tanto se reduce la producción de los ácidos destructores del esmalte dental. El azúcar y los dulces no son los únicos responsable del deterioro dental, los alimentos ricos en carbohidratos complejos, son los que causan el mayor deterioro ya que se adhieren a los dientes y los ácidos que se forman en su degradación por la acción bacteriana permanecen mayor tiempo en contacto con el esmalte en lugar de ser eliminados por la saliva.

Entre los grupos de mayor riesgos se incluyen los niños, las embarazadas y los mayores de 40 años. Los primeros por adquisición de malos hábitos alimenticios , las embarazadas por los cambios hormonales producidos en su organismo que intensifican la acidez en la cavidad bucal; y los adultos por el deterioro natural, aunque una buena higiene bucal puede prolongar la salud dental sin límites definidos.

Recomendaciones

Ante tales efectos que provoca el azúcar refinado tanto en los dientes como en todo el organismo es necesario hacer un alto en nuestra agitada vida y volver nuestra mirada hacia lo natural en nuestro compromiso diario con nuestra salud, y como responsables de la salud de nuestra familia. Existen alimentos naturales que conservan toda su riqueza por que no sufren procesos de refinamiento y además ayudan a mantener la alcalinidad del organismo; es decir la libera de la acidez, que es un estado que provoca la aparición de muchas enfermedades. Felizmente, la naturaleza pone a nuestro alcance un producto inofensivo, noble y saludable que la reemplaza con eficacia: LA MIEL, un alimento orgánico, vivo, no es una sustancia muerta como el azúcar. A diferencia de este último, la miel contiene calcio que nutre y fortalece los dientes y el esqueleto; hierro, que enriquece los glóbulos rojos de la sangre, combatiendo, por lo tanto, la anemia; vitaminas, que son substancias indispensables para la salud; fósforo, que es un tónico para el sistema nervioso; glucosa y fructosa, que no necesitan transformación por los jugos digestivos para que sean asimiladas; enzimas, sacarosa, proteínas, etc.

Conclusiones

El consumo cada vez mayor de alimentos donde se encuentran como integrantes azúcares refinados (en muchas ocasiones en combinación con las grasas) como los dulces, confituras, bebidas gaseosas, helados, jaleas entre otros, está desplazando cada vez más al consumo de alimentos, en particular, carbohidratos ricos en fibra dietética (cereales, leguminosas, frutas y vegetales frescos). Precisamente el consumo deficitario de fibra dietética conjuntamente con el consumo exagerado de azúcares refinados y grasas, son 2 factores exponenciales que precipitan las llamadas “enfermedades de la civilización”. Para cambiar el estado actual de las enfermedades crónicas degenerativas como obesidad, diabetes mellitus, dislipidemias, entre otras, se debe tener presente la función que desempeña la alimentación sana, equilibrada, completa y variada en la prevención o aparición de estas enfermedades, un consumo moderado de azúcares refinados o carbohidratos simples como parte de una dieta adecuada será un factor protector contra el desarrollo o aparición de estas.

Si este artículo llega a ustedes a fin de hacer conciencia para una vida mejor y más saludable, y como profesionales poder aconsejar a nuestros pacientes, entonces estaremos haciendo una odontología no sólo científica sino humana, es por eso que estamos contribuyendo en el cambio que como personas todos perseguimos.


Fuente: http://www.ecuaodontologos.com/revistaaorybg/vol3num2/tips2a.html