domingo, 25 de octubre de 2009

Niños Índigo: una doctrina contra-educativa y pseudocientífica

Niños Índigo: una doctrina contra-educativa y pseudocientífica

La primera página en español sobre sectas y cultos

Por Carlos Quintana

“Pseudociencia: un montón de macanas

que se vende como ciencia.”

Mario Bunge

Resumen: Se discute el fenómeno pseudocientífico de los Niños Índigo sobre la base de la bibliografía de sus principales exponentes. Se describe y fundamenta que quienes siguen esta doctrina pueden causar perjuicios a la salud de los niños, y que el concepto de Niños Índigo tiene un componente racista que promueve la discriminación. Los fundamentos de su existencia consiste en conceptos metafísicos New Age, supuestos contactos con extraterrestres y otras fuentes igualmente falsas, imposibles de poner a prueba o refutadas. Sus promotores son cultores de diversas pseudociencias (entrenadores en Programación Neuro Lingüística, terapeutas transpersonales, naturistas, radiestesistas, “investigadores” paranormales, espiritualistas, etc.) o profesionales ajenos a la medicina (cantantes, profesores de idioma, profesoras de cerámica, maestras jardineras, etc.). Se alerta acerca del intento de incluir esta pseudociencia en el sistema educativo en Argentina, usando una versión menos fantasiosa pero igualmente falsa y discriminatoria. Se concluye que los Niños Índigo no existen como una entidad concreta de la realidad biológica humana.

Los Niños Índigo, Niños de Luz o Niños de Gracia es una de las tantas ramificaciones de la corriente pseudocientífica New Age que se presenta como una alternativa para vivir en un mundo mejor. Sin embargo, en torno a la filosofía de los Niños Índigo trasciende un peligroso mensaje mesiánico contra la medicina, promueve la existencia de seres extraterrestres y sostiene una nueva forma de racismo.

La idea de los Niños Índigo fue inventada en 1982 por la parapsicóloga Nancy Ann Tappe, que se presenta como terapeuta o espiritualista. En su libro “Entendiendo su vida a través del Color” propuso una clasificación de las personas según el color de su aura, una actualización New Age del perverso e igualmente refutado sistema de razas humanas que tanto daño hizo a la humanidad. Este fraude creció en importancia a partir de un libro “Los Niños Índigo” de Lee Carroll y su esposa Jan Tober, que en textos posteriores hicieron mayor énfasis en que se comunican telepáticamente con una entidad extraterrestre que les enseña acerca de estos nuevos seres. Este libro, en el que N. Tappe tiene una participación destacada, se compone de numerosos capítulos cortos escritos por diversos “profesionales” y “especialistas” que aconsejan cómo se debe tratar a un Niño Índigo.

Gran parte del texto son consejos útiles para la crianza de cualquier niño, del tipo:

“Los niños necesitan seguridad, atención, respeto, dignidad y un lugar seguro”.

“No los golpee o use lenguaje ofensivo”.

“Deje que sus emociones le muestren amor”.

“Mantenga su palabra”.

Estos consejos son comunes en conferencias y cursos sobre NI, pero la pregunta que le surge al lector es que no son únicos para un supuesto tipo nuevo y exclusivo de niño que, por su supuesta diferencia, requiere de cuidados distintos. Entonces, ¿los demás niños no requieren seguridad y respeto? ¿podemos golpearlos y ofenderlos? ¿no debemos demostrarles amor? ¿podemos engañarlos?

Otras sugerencias son perniciosas, ya que promueven un trato diferencial en la educación, en la alimentación, el trato diario y en el cuidado de la salud.

¿Qué es un Niño Índigo?

Para que se pueda definir un conjunto distinto del resto en la población humana deben existir características objetivas y propias que identifiquen a los individuos que ingresan a esa categoría. Esas características deben ser únicas de esa población humana, es decir no compartidas por el resto de la humanidad. Además, para definir esa categoría debe existir un correlato genético o cultural que lo sustente. Por ejemplo, los menonitas o la etnia Nukak tienen características culturales distintas al resto de las personas, por lo que se pueden sustentar como grupos culturales propios. Biológicamente no se conocen categorías que puedan servir de fundamento para proponer grupos distintos dentro de la humanidad.

Las numerosas definiciones de Niños Índigo, además de ser diferentes entre sí, son subjetivas o están fundadas sobre caracteres esotéricos o sin referentes materiales en la realidad. Sólo Nacy Tappe se atrevió a plantear una definición clara: ella usó el color del aura. El problema de esta definición es que no se puede caracterizar a una entidad de la realidad, como sería una nueva clase o raza humana, con un concepto metafísico y pseudocientífico. El aura supuestamente es un reflejo de una “energía” sobrenatural o energía vital que en los humanos emergen desde los chakras, y se vincula con la reencarnación. Estas afirmaciones nunca pudieron ser comprobadas a través de la experimentación científica o validada con algún método, es decir, el aura sólo existe en la imaginación. Ver “Desde el alma: La fotografía Kirlian” para una discusión más detallada sobre el significado del aura.

Todos los demás autores sólo ofrecen características generales y ambiguas.

Como ejemplo de estas vaguedades y generalidades se puede citar la propuesta original de Carroll y Tober en “Los Niños Índigo”:

1. Vienen al mundo con un sentimiento de realeza (y con frecuencia actúan de esa manera).

2. Tienen un sentimiento de “merecer estar aquí” y se sorprenden cuando otros no comparten esta idea.

3. La propia valía no es un asunto de gran importancia. Con frecuencia ellos les dicen a los padres “quiénes son ellos”.

4. Tienen dificultad con la autoridad absoluta (autoridad sin explicación o alternativa).

5. Hay cosas que sencillamente no pueden hacer; por ejemplo, les cuesta mucho trabajo esperar en una fila.

6. Se frustran con los sistemas que se basan en la costumbre y que no requieren un pensamiento creativo.

7. Con frecuencia ven mejores maneras de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela, lo cual los hace parecer inconformes con cualquier sistema.

8. Parecen antisociales a menos que estén con los de su propia clase. Si no hay otros con una conciencia similar alrededor de ellos, con frecuencia se vuelven introvertidos, sintiendo que ningún otro ser humano los entiende. La escuela les resulta con frecuencia extremadamente difícil para socializar.

9. Estos niños no responderán a la disciplina “de culpa” (“Espera a que llegue tu papá a casa y vea lo que has hecho”).

10. No les da pena dejar saber cuáles son sus necesidades.

Otras definiciones, o enumeraciones de rasgos, de los Niños Índigo son de este estilo, y se reiteran en usar la idea de Carroll y Tober que dice:

Un Niño Índigo es aquel que muestra una nueva e inusual serie de atributos psicológicos así como un patrón de comportamiento generalmente no documentado con anterioridad”.

Aunque estos autores presentan esto como si fuera una definición, en realidad no pasa de un anuncio: no aclaran expresamente cuáles son los “atributos psicológicos” nuevos e inusuales, ni cual es el “patrón de comportamiento” indocumentado.

Nancy Tappe fue más allá de su definición inicial, llegó a definir cuatro tipos distintos de Niños Índigo: el humanista, el conceptual, el artista y el interdimensional. Nuevamente definidos con generalidades para que cada uno pueda hallar lo que busca en cualquier niño.

Luz Guzmán en su libro “Los Niños Índigo, en busca de la verdad” describe 76 características de estos niños, algunas tan generales como “56. Son Inquietos”, tan pseudocientíficas como “50. Canalizan sin esfuerzo”, o “54. Manifiestan otras habilidades parapsicológicas”.

Revisando revistas científicas de medicina pediátrica como el Journal Pediatry Health Care, The Electronic Journal of Pediatric Gastroenterology, Nutrition and Liver Diseases, Le Journal de Pediatrie et de Puericulture, el European Journal of Pediatry, el Journal of Pediatry y otros similares, no existe un solo estudio sobre la existencia de Niños Índigo o de algún fenómeno similar que le pueda ser referido aunque sea por una aproximación grosera. Es decir los profesionales que todos los días tratan a decenas de niños desconocen una manifestación tan destacada como la que nos relatan Tappe, Carroll y Tober desde hace 20 años.

En síntesis: los Niños Índigo no existen como una categoría objetiva de la diversidad humana, no se los puede definir ni diferenciar inequívocamente de otras personas ya sea desde un aspecto cultural o biológico y en el ámbito científico especializado nunca se detectó esta supuesta nueva categoría humana.

El componente racista

Los tres autores originarios de Niños Índigo (Tappe, Carroll y Tober) son los que le dieron más empuje a esta idea, todos los demás se basaron o inspiraron en ellos para tratar el tema. Con la diversificación de autores, libros, conferencias y páginas de internet las experiencias aumentaron en volumen y profundizaron esta fantasía, incluyendo sus aspectos más dañinos en el plano social. Por ejemplo la autora venezolana Isabel Stelling en su artículo “Una nueva raza esta emergiendo (Partes 1 a 4)” (ver http://www.ninosdegracia.com/index_nindigos/nueva_raza.htm) abunda en afirmaciones como:

Nuevos niños, o más bien súper-niños están naciendo en el planeta.

Estos niños extraordinarios o súper-niños, llamados los Niños de la Vibración Cristal o los Niños del Milenio y que conforman una nueva raza en el planeta, fueron denominados Niños Índigo por la escritora norteamericana Nancy Ann Tappe, ...”.

Su mensaje racista queda evidenciado todavía más claramente cuando afirma:

“... los Niños Índigo forman parte de una nueva raza que podríamos llamar “La Raza de los Superhombres”, seres superdotados y superinteligentes pero además revestidos con altos grados de espiritualidad, honestidad e integridad, características que traen impresas en su ADN, ...”.

Todos estos niños son, aparentemente, producto de la mutación genética, y se determinó que la estructura de su ADN es diferente al resto de los seres humanos. Tienen 4 ácidos nucleicos combinados en grupos de tres a tres que producen 24 codones, 4 codones más que el hombre corriente.”

Esto último es otro absurdo ya que si su ADN es distinto al humano los Niños Índigo no serían humanos ni podrían nacer de seres humanos. Además, la autora desconoce lo básico de la estructura del ADN y del código genético ya que las combinaciones de los codones son 64 en lugar de 20, mientras que los ácidos nucleicos son dos y no cuatro.

En otro artículo ( “El Paradigma de la Nueva Raza” ), I.. Stelling expresa:

“... los Niños Índigo, un nuevo paradigma para la humanidad, una nueva raza que habrá de repercutir en nuevos paradigmas educacionales, políticos, sociales, religiosos y que también incidirá directamente en nuestro sistema de creencias.” (http://www.ninosdegracia.com/paradigma02.htm )

Otros autores usan una terminología más sutil aunque igualmente discriminatoria: por ejemplo Richard Seigle (capítulo “Sistemas de Clasificación Humana” en el libro “Los Niños Índigo” ) afirma que es posible caracterizar grupos humanos por el color, mientras que son comunes referencias como

“los nuevos niños superpoderosos”,

“son más inteligentes y más sensibles”,

"los niños del nuevo milenio" (desprovisto de su concepto cronológico),

"los nuevos niños",

"los niños de hoy son diferentes", etc.

Otros expresan que los Niños Índigo tienen una notable inteligencia, mayor creatividad, una base genética más perfecta que la de un humano y hasta poderes paranormales como telekinesis (mover objetos sin tocarlos) y telepatía (transmisión de pensamientos). También abundan expresiones como “Los Índigo procesan sus emociones de forma diferente a los no-Índigo ...” o “No sienten temor”.

Algunos “indigólogos” parecen desconocer los conceptos básicos de la diversidad humana al sostener que son más bajos, o más altos, etc., o que:

“Pueden tener un ligero abultamiento del lóbulo frontal. Son de ojos grandes y de contextura ósea fina, por lo que, generalmente, son delgados” (http://www.mantra.com.ar/miv/foro/mensaje/802.html)

También es común leer que “su superioridad genética les confiere un sistema inmunológico más fuerte de modo que no se enfermarían nunca”. Sin embargo los pediatras no han detectado una disminución en las consultas médicas ni en las enfermedades de los niños, aun cuando N. Tappe expresa que “El 90% de los niños de 10 años de edad son índigo (en 1998)”. Semejante cantidad de niños inmunes debería ser evidente.

Es de resaltar que toda vez que se puso a prueba la existencia de razas humanas nunca se pudo demostrar su existencia, ya sea por la morfología externa o del esqueleto, la composición macromolecular, los cariotipos o la conformación genética. Todos los autores que afirman que los Niños Indigo “son diferentes” jamás presentaron una sola evidencia más allá de su anuncio, inclusive algunos pocos que citan “investigaciones en la Universidad de California” en informes que nunca aparecen.

El componente extraterrestre y New Age

Isabel Stelling en “Kryon y los Niños Índigo(ver este artículo en http://www.cultivaelespiritu.com.ar/ninos/Índigo.htm), sintetiza esta faceta de la historia:

“Gran parte de la información acerca de los Niños Índigo fue transmitida telepáticamente o canalizada por una entidad, nunca encarnada en la Tierra, que se llama Kryon.”;

Kryon es una gentil y amorosa entidad que se encuentra actualmente en la Tierra desde el año de 1991, para ayudar a movernos hacia la alta energía de lo que llamamos “La Nueva Era”.”

El colmo del absurdo, y que hace pensar si esto no se trata de una gran broma, se evidencia cuando Stelling, y otros, nos cuentan que todas las comunicaciones telepáticas comienzan diciendo “Yo Soy Kryon, del Servicio Magnético”. En otras publicaciones, además, parece que Kryon es Maestro de ese servicio. En diversas páginas de internet se pueden leer las “canalizaciones” de Kryon a través de Lee Carroll, como “Activando la tercera capa del ADN” o “El círculo de la Energía” (ver http://www.cultivaelespiritu.com.ar/kyon/lee.htm).

Según la “canalizadora” Nancy Tate, Kryon le habla acerca de la “civilización perdida de la Atlántida”.

En “Los Niños Índigo”N. A. Tappe afirma:

“Algunos ya han pasado por la tercera dimensión y hay otros, me parece, que vienen de otro planeta. Son los índigo interplanetarios, por eso los llamo interdimensionales.”

Con el condimento de Nueva Era se diversificó la potencialidad de autores y consejos acerca de estos supuestos niños. Se cuentan desde dietas naturistas especiales para ellos (aunque no son diferentes a las de otras personas), y se hace una permanente adaptación del léxico New Age para este caso: Vidas pasadas, Karma, Aura, Medicina Alternativa, Vibración, Energía, Telekinesis, Telepatía, Trabajador de la Luz, Chakra, Reiki, la Atlántida, etc. Los relatos de este tipo son numerosos, y como en el resto de los enfoques sobre los Niños Índigo carecen de toda evidencia objetiva o posibilidad de verificación. A pesar de ello siempre se hace hincapié en que se trata de niños diferentes al resto.

Nuevamente Isabel Stelling asombra con sus afirmaciones en “Habilidades Parapsicológicas en los Niños Indigo” (ver el artículo en http://conates.tripod.com.ve/ninos_indigo/istelling/nisuperhacmila.html): en este texto la autora logra mezclar la mecánica cuántica, la Biblia, telescopios, microscopios y la parapsicología entre otros temas. Allí relata como ciertas las siguientes habilidades de los NI:

poderes súper especiales,

telekinesis,

clariaudiencia,

clarividencia,

“leer un papel escrito cuando lo colocas en su oído o con solo tocarlos”,

“ven seres de otras dimensiones ”,

telepatía,

viajes astrales,

sanación espiritual, entre otras.

Además de los NI, en los círculos ufológicos y New Age se están anunciado otros “niños” que estarían apareciendo en nuestro planeta. Ya no es Kryon el que se comunica telepáticamente con los “canalizadores”, sino directamente la Virgen María (ver “Criando Cristales” http://www.cultivaelespiritu.com.ar/ninos/Índigo.htm) o El Grupo (una supuesta colectividad de ángeles que le dan información a Steve Rother).

Las características de estos niños son todavía más ambiguas, subjetivas e indefinidas, ya que no se trata de niños súper inteligentes (que al crecer se verifica que carecen de esta singularidad). Algunos de ellos son:

Niños Cristal, también llamados niños de la Nueva Tierra, Niños Psíquicos o Niños de las Estrellas: serían más sensibles, extremadamente poderosos y sensitivos.

Crystal Scauters: vendrían del espacio a examinar el agua y sembrar semillas.

Niños Diamante: tendrían aura en forma multicolor.

Niños Platino: serían similares a los cristal pero pueden existir en dos dimensiones a la vez; tienen aura con rayos luminosos entre amarillo y blanco.

Crystals Walkins: encarnarían como adultos con vibración de cristal.

Crystal Erders: algunos serían humanos.

Niños Súper Psiquicos de China: serían niños que sólo nacen en ese país y tienen poderes paranormales.

El componente sanitario

Como se mencionó más arriba, un aspecto que se usa para defender la idea que los Niños Índigo existen es que su salud es superlativa. También quedó establecido que esto es falso, ya que no resiste la más mínima prueba de verificación.

Además de la vertiente discriminatoria este asunto puede poner en riesgo la salud de los niños con una patología bien conocida y largamente estudiada: el Síndrome del Déficit de la Atención e Hiperactividad (SDAH). El reconocimiento de que un niño es índigo puede traer aparejado dejar de lado el tratamiento médico de un desorden neurobiológico, lo que puede ocasionar consecuencias graves. Este es el factor por el cual muchos padres encuentran una excusa, hasta cierto punto comprensible, al negar que su hijo tiene un problema de salud que, para muchos, significa que tiene una enfermedad mental. Las patologías del cerebro suelen tener una alta carga emocional en la familia, lo que puede interferir con la capacidad de tomar decisiones correctas. Así, es preferible creer que nuestro hijo es un ser especial y superior que aceptar que son parte del 3 al 5% que sufren de hiperactividad. Sin embargo, desde el año 1950 el SDAH tiene un tratamiento altamente contrastado con buenos resultados. Pero las revelaciones celestiales de Kryon y su oportuna publicación coinciden con una campaña en Estados Unidos contra el uso de medicamentos, promovida por terapeutas no médicos, angeólogos, naturistas New Age, parapsicólogos y otros mercaderes sin escrúpulos. Así, para muchos padres con hijos hiperactivos puede ser más valioso un “testimonio” o anécdotas vagas y sin corroboración que 40 años de experiencia de un tratamiento médico específico y exitoso.

Desde la página “Niños Índigo” (http://conates.tripod.com.ve/ninos_indigo/id15.html) se argumenta en contra del tratamiento médico del SDAH. Luego de transcribir el prospecto de una droga específica de uso común para esta dolencia, aconsejan:

Después de leer la ficha ustedes se preguntarán: ¿Entonces que opciones tengo? Buscar ayuda en la medicina alternativa, médicos homeopáticos, quánticos, o terapeutas flores de Bach.”

Es decir todo fuera de la medicina. Otros “indigólogos” cuestionan el tratamiento médico con malas artes similares, como José Piedrafita Moreno en http://www.geocities.com/elclubdelosninosindigo/Ritalin.html que, siendo cantante lírico, opina sobre el tratamiento de una dolencia neurológica.

La supuesta inmunidad a las enfermedades de los Niños Indigo puede ser un incentivo para que los padres dejen los cuidados elementales de la salud, como el plan de vacunación, o cambiar el cuidado médico de sus hijos por el de una pseudomedicina.

Los Niños Índigo en la escuela

Principio 10: El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole.

Declaración Universal de los Derechos del Niño

La idea de NI llega incluso al ámbito escolar, en el que docentes con escasa formación en ciencias y alta credulidad, creen poder identificarlos entre sus alumnos. Un docente que aplica una pseudociencia para clasificar a sus alumnos como parte de una “raza superior”, además de perder su capacidad para diferenciar lo falso de lo verdadero, está vulnerando derechos básicos de los niños al mismo tiempo que pone en serio riesgo su salud.

En diversas partes del mundo funciona el Proyecto Índigo Internacional que se autodefine como “un Movimiento Internacional, sin fines de lucro, creado y orientado para brindar asistencia, información, formación docente y educativa a padres, maestros, psicólogos, pediatras, entre otros, de niños con Déficit Atencional y/o Hiperactividad. Conocidos internacionalmente, hoy, como Niños Índigo”.

Esta es la avanzada internacional que pretende penetrar en el sistema educativo ya que sus principales acciones son cursos y talleres para padres y docentes, como:

"Quienes son los Nuevos Niños",

"Formadores Índigo",

“Niños Índigo: Taller de Educación”,

“Programa Especial Para Educadores y Colegios”,

“Herramientas Para La Nueva Educación - Taller Vivencial”,

“Niños Índigo, Educar en la Nueva Vibración”.

Sus docentes no son médicos, psicólogos, psiquiatras o pediatras, sino entrenadores en Programación Neuro Lingüística, terapeutas transpersonales, naturistas, radiestesistas, “investigadores” paranormales, espiritualistas, cantantes líricos, profesores de idioma profesoras de cerámica o maestras jardineras.

En Argentina esta doctrina pseudocientífica se está implantando en el sistema educativo de nivel inicial. Las instituciones que lo facilitan son, al menos, la Asociación Marplatense de Educadores de Nivel Inicial (AMENI) y la Unión Nacional de Asociaciones de Educadores de Nivel Inicial (UNADENI) que promociona la existencia de Niños Índigo a través de su apartado “Material de Consulta”. En éstos ámbitos se advierte una estrategia transformada que consiste en dar una versión de los Niños Índigo adaptada al grado de "credulidad" presumible en el público. Las referencias esotéricas o new age son más sutiles, no se recurre al libreto extraterrestre, pero se mantiene la premisa de la existencia de niños diferentes y de características superlativas. Esta adaptabilidad es alarmante, ya que se trata de una metodología para conquistar voluntades y demuestra que hay dos relatos: uno para convencidos, con todos los condimentos, y otro para público general. En el propio Proyecto Índigo Internacional ya se vislumbra este engaño cuando se usan como sinónimos Niño Índigo y niños con Déficit Atencional y/o Hiperactividad.

Referencias Bibliográficas

http://www.kryon.com : es el sitio oficial del maestro del Servicio Magnético.

http://www.cultivaelespiritu.com.ar : es un sitio en español con abundante bibliografía de la versión sin censura del tema, hay numerosas “canalizaciones” de Kryon o de la Virgen María.

http://www.unadeniargentina.com.ar/material/chicosÍndigos.htm : sitio de la Unión Nacional de Asociaciones de Educadores de Nivel Inicial (UNADENI) de Argentina, informa a los docentes acerca de la existencia de NI, en el mismo apartado que presenta la Declaración Universal de los Derechos del Niño.

“Los Niños Índigo”, libro de Lee Carroll y Jan Tober, 2001, Barcelona. Ediciones Obelisco.

http://www.ninosdegracia.com : sitio de Isabel Stelling con numerosos artículos.

http://www.geocities.com/orlando_pla_riera : Libro de Luz Guzmán “Los Niños Índigo en busca de la verdad”.

http://www.geocities.com/radiestesiapr : sitio “Radiestesia Puerto Rico”, se ofrecen servicios de lectura del aura, venta de elementos de radiestesia e identificación de Niños Índigo.

En librerías y en internet usted podrá hallar numerosa bibliografía acerca de la supuesta existencia y supuestas características de los Niños Índigo.

http://www.skepdic.com/indigo.html : el Diccionario Escéptico de Robert Carroll, brinda una síntesis muy informativa del fraude índigo.

http://www.geocities.com/escepticosvenezuela : sitio de la Asociación Racional Escéptica de Venezuela, en el Boletín Lucido Nº 10 el artículo “Niños Índigo ¿Realidad o Ficción?” es de los pocos que analizan este fenómeno de modo racional.

http://www.asalup.org : sitio de la Asociación Argentina de Lucha contra las Pseudociencias, en su FAQ se cuestiona la idea de Niños Índigo.

El Escéptico Digital, Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia Edición 2004 - Número 08 - 4 de mayo de 2004.
http://digital.el-esceptico.org/ : “El Fraude Sobre Los Niños Indigo”
Por Pablo Allegritti.

“La Nueva Era”, libro de Alfredo Silletta, 1994. Si bien este libro no trata a los Niños Indigo, da un panorama muy claro del proceder de cómo los new agers usan a los niños como un blanco de su comercio y su doctrina. Se puede consultar completo en http://www.sectas.org.ar/newage0.html

Fuente: http://www.sectas.org.ar/indigo.htm