viernes, 9 de septiembre de 2011

Líderes, ¿Psicópatas o iluminados?

Atención: Se han omitido dos oraciones del presente texto voluntariamente para evitar cualquier problema judicial con una agraviada cuyo nombre no revelaremos.


LIDERES: ¿PSICOPATAS O ILUMINADOS?(*)

"Si usted conociera a mi hijo, es tan inteligente, no puedo comprender como sigue a ese gurú o maestro como le dicen. Pero uno lo ve y se da cuenta que es un fanático... Perdone que sea reiterativa, pero mi hijo es tan racional, tan brillante, promedio 8,60 en la Universidad, como puedo aceptar que siga como un idiota a ese charlatán... "expresa angustiada, entre lagrimas, la madre de un joven de 23 años que dejo 4'año de Ciencias Económicas y se fue a vivir en comunidad a una secta de origen oriental.

El ser humano ha evolucionado de manera fascinante. Cualquier científico examina admirado la evolución de las especies. Imaginemos al hombre de la prehistoria, enfrentando con su propias manos a la naturaleza, que temía tanto a un rayo como a la lluvia y también a la luna y al sol. Ese hombre ha evolucionado hasta manipular el átomo o crear naves para viajar a la luna. Pero, ese hombre que ha logrado crear tanto, que ha evolucionado racionalmente hasta manejar a su antojo este planeta, sigue siendo espiritualmente igual al hombre de las cavernas.

El ser humano tanto pobre como rico necesita creer, necesita compartir algo trascendental y no solamente los que creemos en Dios; también aquellos que lo niegan. Decía Jean Paul Sartre que el hombre para superar la angustia de saber que es finito, que se muere, debe creer y crear algo para sentir que puede trascender.

Y esas creencias, que el hombre necesitó y necesitará para hacer la vida soportable, muchas veces se transformaron en mayores sufrimientos para la persona. Karl Marx creía que la religión es el opio de los pueblos. Sin aceptar esta afirmación debemos reconocer que la religión o las creencias pueden ayudar a trascender al hombre como hundirlo en sus propias frustraciones. En el nombre de Dios hay pueblos que se han liberado pero otros se han esclavizados. Seguramente el Dios de monseñor Romero, asesinado en El Salvador(que es el mismo Dios de quien escribe esto) no tiene nada que ver con el Dios del general Pinochet.

Volviendo al tema de las creencias, digamos que son en definitiva la seguridad que necesita nuestro marco emocional. Y en esas creencias encontramos las verdaderas religiones y también las sectas destructivas, lo bueno y lo malo.

Fanatismo y Verdad Absoluta

"Cuando tenia l8 años era un tipo extraño. No tenía muchos amigos y con mis padres no existía ningún tipo de comunicación, en una palabra estaba solo. Cuando entré a la secta Moon me sentí bárbaro, perdí el miedo a comunicarme con los demás y de pronto sentí que todo estaba super bien: me organizaban la vida y me daban las respuestas a cada duda que tenia...",señala Alberto. Y agrega, ante el rostro angustiado de sus padres y de quien escribe :"yo hubiera dado la vida por el reverendo Moon".

Lideres hay muchos. Sé autodenominan gurú, maestro, pastor, reverendo, profeta, swami, presidente, padre, comandante. Algunos son más poderosos que otros, pero todos, en mayor o menor medida pretenden ejercer un poder divino, celestial. Ello significa que el líder lo sabe todo y lo prevé todo. Nadie puede dudar de sus afirmaciones, ni de sus escritos o sus ordenes. El reina en forma absoluta y sin discusión. Recordemos que las adeptas de Las 8 Reinas, creían que a través del semen de Unger llegaban seres espaciales para 'limpiarlas' (segmento omitido). El dominio del líder es tal que hasta el hecho más irracional es aceptado. Aquí muchos podrán señalar que ser líder no tiene nada de malo. Que en la historia de la humanidad han existido lideres que han cumplido un papel fundamental, como por ejemplo Gandhi o De Gaulle en la segunda guerra mundial. En otras palabras ser líder no es malo, ser lider-fanatico si lo es. Recordemos la etimología de la palabra fanático y lo comprenderemos mejor. Fanático deriva del vocablo latino 'fanum', que significa templo, lugar sagrado. En otras palabras el fanático considera su creencia, su ideal como algo sagrado y como tal, por encima de cualquier cosa.

Eric Hoffer, autor de El verdadero Creyente describe de la siguiente forma los rasgos del fanático: "sentirse en posesión de una verdad que es única y no tener ninguna duda de su exactitud, sentir que es empujado por un misterioso poder que puede ser Dios, el destino, la ley o la historia, estar convencido de que sus oponentes son la encarnación del mal y deben ser aplastados". Es decir que el fanático convierte su creencia es un absoluto, en un objeto al que atribuye en exclusiva la verdad y el bien, de forma que todo lo demás no es más que error y maldad.

Otra característica de la fe fanática es la intolerancia, no soporta que lo contradigan: se pone tenso, se excita y se enfurece contra el que opina diferente. No soporta los argumentos del otro porque obligan a cuestionarse sus creencias y abren fisuras en su bloque monolítico. Por ello prefiere hacer proselitismo y convencer él a otros.

El fanático es un hombre profundamente frustrado: necesita creer porque le resulta insoportable su caos interior; siente seguridad y certidumbre en su idea. "La del fanático no es una frustración ordinaria -expresa el psicólogo español Federico Javaloy- es una frustración del yo, de la propia identidad. Sintiéndose el fanático decepcionado respecto a sus propias capacidades, opta como solución por cambiar de identidad, por renunciar a sus atributos individuales identificándose totalmente con un ideal". En definitiva el fanático odia la realidad porque puede contradecirlo y por ello esta dispuesto a morir y matar por su ideal.

Paranoicos, perversos, megalómanos

Todas las sectas, especialmente las destructivas tienen un líder, que es un personaje mesiánico, carismático, con un gran encanto personal y gran poder de atracción; lo que los psicólogos llaman un paranoico expansivo que se convierte en dueño de cuerpo y alma del adepto, y obviamente de su dinero y el de su familia si es posible. Pepe Rodríguez señala que: "El líder, en general resulta una figura marcadamente inhibitoria y su carácter es de tipo autoritario. Tiene la particularidad de estar sometido a tendencias impulsivas sadomasoquistas que utiliza para evadirse de la angustiosa sensación de aislamiento, insignificancia e impotencia que lo atenaza". El sádico, curiosamente, depende de sus 'dominados' para sobrevivir psíquicamente. Por otra parte la pulsion masoquista aporta su cuota de seguridad por el mecanismo de disolución del yo: al disolver la propia personalidad en el ámbito de una entidad muy superior (Dios, conciencia, etc.)cree ser participe de su gloria y fortaleza; se transforma en parte de un poder inamovible y fascinador.

Otra característica de los lideres sectarios es que tienen una personalidad paranoide. El doctor Vallejo-Nágera define la paranoia como "una enfermedad mental caracterizada por la presentación de un delirio crónico, sistematizado, irrebatible a la argumentación lógica, que aparece como consecuencia de una predisposición constitucional; se relaciona con las videncias del sujeto, conservando éste íntegra su inteligencia, memoria, lucidez de la conciencia y capacidades de juicio y raciocinio, siempre que su aplicación afecte al tema del delirio". Según Freud los delirios paranoicos se basan en deseos o temores y los principales son: el de persecución, el de injusticia, el de tipo erótico y el delirio de grandeza.

Otra característica que poseen los lideres sectarios es que padecen de un 'narcisismo maligno'. Se caracterizan por un sentimiento extremo de ampulosidad, crueldad sádica, sospechas paranoicas y una carencia total de sentido de culpabilidad.

Su ampulosidad, manifestada en arrogancia, se asienta en su profunda creencia de que están destinados a algo especial en la vida, lo que los aparta de los seres comunes. Esa ampulosidad toma un cariz maligno cuando se combina con la convicción de que cualquier agresión es justificada para perseguir los objetivos fijados.

Los especialistas dicen que los 'narcisistas malignos' disfrutan al herir a los demás y son acechados por continuas sospechas, viéndose asimismo como víctimas perseguidas de un complot y adjudicando su propia crueldad a sus enemigos.

En definitiva los 'narcisistas malignos' carecen de todo sentido moral o conciencia, por lo cual mienten, engañan, y explotan a los demás sin remordimiento alguno.

Ahora bien, muchos se preguntan cuál es el paso que lleva a un individuo con los rasgos señalados mas arriba a formar en un determinado momento una secta destructiva. Es difícil de saberlo, pero habitualmente esa persona comienza a formar pequeños grupos a los que puede controlar y al notar que su poder aumenta y se debilita la voluntad de los otros, intensifica su dominio. Recordemos que Unger, el líder de Las 8 Reinas, fue durante varios años profesor de bioenergia y un día termino convirtiéndolo en un grupo cerrado y autoritario. Cuando el grupo comienza a crecer, el líder crea casi siempre una estructura dictatorial y se rodea de ayudantes que lo siguen fielmente, los cuales tienen algunos beneficios en desmedro de los nuevos adeptos.

Si realizáramos un test psicológico al reverendo Moon, al Bhagwan Rajneesh, (segmento omitido), al líder de los Hare Krishna o algún representante del New Age observaríamos que todos padecen los sintamos referidos anteriormente. En Argentina, mas exactamente a mediados de l990 la Justicia ordenó un peritaje psicológico y psiquiátrico a Juan Unger, líder de Las 8 Reinas. Veamos que nos dicen algunos de los párrafos referidos a su personalidad:

"...desplego una actitud histriónica, seductora y de captación de la atención, siendo evidente su necesidad de controlar y manejar las entrevistas; cuando creyó que había seducido al interlocutor exhibió contenidos de una profunda connotación deliroide imaginativo-intuitiva..."

"...Sus fantasías de poder ilimitado asociadas a necesidades reivindicatorias ancestrales(historia familiar traumática), puede ligarlo megalómanamente tanto a un proyecto de ser presidente de la Nación como bien creerse depositario de dones divinos o sobrenaturales. Es así que no deja de ser factible y veraz su creencia(negada por él) de ser la reencarnación de Jesucristo como así también tener la proclividad a practicas fetichistas y/o esotéricas de las que puede hacer participe a individuos por el seducidos..."

"...Unger es un conquistador nato que vive en un constante estado de placer narcisistico (goce),sin angustias, ni replanteos, su vida es un desafío constante y en ese sentido sus componentes perversos constituyen lo que desde la piscopatologia podríamos definir con Sauri como un 'secuestro' en el desarrollo de su existencia dentro del cual satisface su ilusion de poder ilimitado..."

"...Sintetizando lo anteriormente expuesto podemos afirmar en función del material obtenido durante las entrevistas y los test proyectivos evaluados, que Juan Unger posee una personalidad con rasgos psicopáticos, perversos y megalómanos".

Hasta aqui hemos explicado sintéticamente las características mas generales de los lideres sectarios. Antes de continuar seria importante agregar que el líder maneja mas fácilmente a un individuo si este esta en grupo. En otras palabras en una multitud se borran las adquisiciones individuales, desapareciendo la personalidad de cada uno de los que la integran. Sigmund Freud en su Psicología de las Masas y Análisis del Yo ,basándose en la obra de Gustave Le Bon, expresa que en la multitud la afectividad queda extraordinariamente intensificada y en cambio notablemente limitada su actividad intelectual. Aislado era quizás un individuo culto, en multitud un bárbaro. Freud señala que "La identificación es conocida en el psicoanálisis como la manifestación mas temprana de un enlace afectivo a otra persona y desempeña un importante papel en la prehistoria del complejo de Edipo. El niño manifiesta un especial interés por su padre, quiere ser como él y reemplazarlo en todo. Podemos pues, decir que hace de su padre un ideal...Los individuos de una masa precisan todavía actualmente de la ilusión de que el jefe los ama a todos con un amor justo e equitativo, mientras que el jefe mismo no necesita amar a nadie, puede erigirse en dueño y señor y, aunque absolutamente narcisista, se halla se- guro de si mismo y goza de completa independencia".

El gran escritor ruso Fiodor Dostoyevski escribio alguna vez que "no existe para el hombre, que se mantiene libre, preocupación mas constante, mas punzante que la de buscar un ser ante quien inclinarse".

(*)Texto extraido del libro de A. Silletta SECTAS. Cuando el Paraiso es un infierno, l992 Bs.As. Argentina

Fuente al momento de copiar la información: http://www.sectas.org.ar/lideres.html