sábado, 12 de septiembre de 2009

Uso de instrumentos psicológicos

Uso de instrumentos psicológicos

Susana Frisancho

Un tema que preocupa a muchos psicólogos, entre los que me encuentro, es el mal uso que se da a las pruebas psicológicas. Personalmente no suelo usar pruebas psicológicas, más allá de las de corte piagetano o neo piagetano -que son las únicas que me interesan, la verdad- o de las que yo misma construyo cuando es necesario evaluar algo. Tampoco me considero experta en el tema (no me atrevería jamás a dictar un curso técnico sobre pruebas, por ejemplo), pues nunca les he prestado demasiada atención y estoy familiarizada con pocas de ellas. Pero aun así tengo una gran preocupación por el tema de su uso incorrecto, el que creo que puede dividirse en dos grandes tipos:

1) El mal uso por parte de psicólogos poco o mal entrenados para manjearlas. Pienso por ejemplo en los que te piden al vuelo que dibujes una persona y se basan en ese dibujo para interpretar TODO (incluyendo temas poco relevantes para la evaluación que pretende hacerse), sin tener mayores elementos que el dibujo aislado y a veces incluso sin contar con el marco conceptual apropiado para hacer una interpretación razonable de la prueba. Este tema es altamente preocupante porque tiene que ver con la competencia profesional, y porque lamentablemente es muy frecuente en nuestro medio (todos los que han tenido que sacar alguna vez su brevete saben a qué me refiero). También incluyo a los que usan pruebas que no están baremadas para nuestra población, o cuyo constructo de base es obsoleto. Todos ellos toman decisiones en base a las evaluaciones que hacen con estos instrumentos, y afectan así la vida de las personas.

2) El mal uso (o uso, para mí da lo mismo) de instrumentos psicológicos por parte de otros profesionales, problema que me preocupa tanto o más que el anterior.

Dejo de lado por ahora el primer tipo de problema y paso directamente a decir algo sobre el segundo, que es particularmente complejo en una época como la nuestra, en la que las fronteras entre los campos profesionales se desdibujan un poco. Pongamos algunos ejemplos, todos reales:


Ejemplo 1: A estudiantes de administración de empresas de una conocida universidad limeña un ingeniero industrial (o a veces un administrador) les enseña a aplicar pruebas psicológicas para seleccionar personal.

Ejemplo 2: Profesionales de otras disciplinas hacen un diplomado o una maestría en psicología, como parte de la cual aprenden a usar algunas pruebas. Luego siguen usándolas profesionalmente y empiezan a usar otras distintas a las que les fueron enseñadas.

Ejemplo 3: Una egresada de la carrera de educación quiere hacer su tesis de licenciatura e intenta medir un concepto psicológico (autoestima, personalidad, inteligencia, o lo que fuera). Para ello busca una prueba pertinente. Su asesora la apoya.

Ejemplo 4: Un abogado que hace un doctorado se preocupa honestamente por el tema de la corrupción. Para su tesis quiere medir el juicio moral de los trabajadores de un estudio de abogados.

El tema es álgido y complejo pero daré mi postura en pocas palabras, con la promesa de volverlo a tocar más ampliamente en otro post en el futuro.

1) Los administradores: No creo que ningún otro profesional pueda, legitimamente, manejar pruebas psicológicas. Lo importante de la prueba no es la aplicación en sí misma (lo que podria hacer cualquiera que supiera leer, siguiendo las indicaciones del manual), sino la interpretación, para lo que se requiere de mucha formación teórica y experiencia profesional que simplemente los que no son psicólogos no tienen. Descartado el caso de los administradores y afines.

2) Los que hacen estudios psicológicos (maestrías o diplomas): Tema complejísimo desde mi punto de vista. No creo que un diploma de un año ni una maestría de dos otorgue todo el bagaje necesario para usar con pertinencia un instrumento psicológico. Aquí podríamos salir del tema y discutir si estos cursos están bien enfocados o si hay algunos diplomas o maestrías que deberían ser sólo para psicólogos (sé que hay posturas encontradas respecto a esto - las discutiré en otro momento). En todo caso tiendo a pensar que con entrenamiento especializado algunos instrumentos podrían abrirse, pero no todos. Desde mi punto de vista , y lamentablemente, un diploma o maestría (del tipo de las que abundan aquí además) no ofrece el entrenamiento especializado que hace falta para manejar adecuadamente la delicada evaluación psicológica.

3) Como me interesa mucho la educación y la formación de educadores, este tema me preocupa especialmente. Sin tener ningun dato que me avale, es mi impresión que un porcentaje altísimo de tesis de educadores abordan problemáticas psicológicas. En lugar de trabajar temas de gestión educativa, políticas educativas, didáctica, elaboración de materiales, evaluación de aprendizajes y un largo etc., veo que muchos estudiantes quieren investigar acerca de la autoestima, la inteligencia emocional (esto esta muy de moda!), la autoeficacia, el desarrollo moral... Sobre los primeros temas tendrían mucho que decir, pero no creo que puedan decir nada muy coherente sobre los segundos. He tenido la experiencia de tener que poner freno y reorientar varias de estas tesis, que llegaban a mí cuando los autores estaban literalmente desesperados por haberse metido en camisa de once varas, o cuando, ya con todo planteado, no encontraban el mágico instrumento que permitiera medir lo que querían medir y me pedían que se los diera (no lo hago nunca, aunque muchos no entiendan mi negativa). Y todo esto con el aval del asesor, que los hizo avanzar con su trabajo hasta donde llegaron y los orientó mal. Este es un problema que los que forman a educadores deberían sentarse a revisar.

4) El último caso: es parecido al primero. Me parece incluso una falta de respeto que alguien de otra profesion pregunte qué libro puede leer para evaluar el juicio moral (o cualquier otro constructo psicológico). Les respondería como lo hizo un colega con un ingeniero que le preguntó algo parecido: "yo en mi proyecto necesito un colegio. ¿que librito puedo leer para construirlo?". Nuevamente y a todas luces, mala orientación.

Fuente: http://blog.pucp.edu.pe/item/12174